
Aguas turbias
Hay un lugar en el Alto Paraná donde el río provee con su misterio lo que arrastra desde más arriba y donde su bruma transforma ese límite geográfico en una porosidad aglutinante. Ahí se esconde una frontera de fronteras, por la que pasan secretos, canoas, lenguas, inmigrantes, noticias, animales, mercadería, contrabando y muerte.
César Lan, heterónimo del autor, es aquí narrador y protagonista. Desde su boliche de la costa paraguaya, escribe mientras oculta su propio oficio y ve pasar una galería de personajes que, atraídos por el enigma de esta tierra, buscan dónde perder su sombra. La novela se abre así a un río de nombres y vidas que llegan, algunas desde la selva, otras traídas por el río o desde la otra orilla: la finlandesa Kalevala, el alemán Schmidt, los rusos de apellidos impronunciables o su amigo Horacio Quiroga.
Publicada en 1942, Aguas turbias es considerada una de las novelas fundacionales de la literatura misionera. Nacida de la espesura, permaneció escondida durante décadas. Hasta que, como si alguien la hubiera dejado a la deriva para que llegara hasta nosotros, la voz de Germán de Laferrere vuelve a aparecer, traída por la corriente.
En el momento de empuñar los remos noto que está amaneciendo. En seguida veo pequeños hilos de vapor que suben de la superficie y se disuelven a un metro de altura. Remo aguas adentro hasta llegar al canal. Ahí la corriente me arrastra con relativa rapidez. Pero sigo remando con fuerza, porque la niebla es cada vez más densa. El ambiente se va llenando de luz difusa y las costas se van borrando. Hasta que se borran del todo.
CONTACTO
Registrá tu email y te escribimos para contarte de las novedades y los lanzamientos. Un newsletter con información exclusiva, análisis y promociones para amantes de la lectura.
Para que te leamos:
Escribinos a comunicacion@monogramatico.com.ar
Seguinos en las redes para enterarte
de nuestras novedades:
©Mono gramático editor, 2026, Yabebirí.